Ropa hecha con sangre

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Shima, una de las protagonistas del documental The true cost (Andrew Morgan, 2015) lo dice tal cual. «Vuestra ropa está hecha con nuestra sangre». ¿Cómo puede costar una camiseta 5€ o un vestido 15€? H&M, Zara, Primark, Forever21, entre otras centenas de marcas, pueden bajar tanto los precios porque alguien está pagando con su vida lo que falta hasta el verdadero precio de la ropa.

El documental muestra una visión global de la industria de la ropa, segunda en contaminación solo por detrás de la del petróleo. La destrucción medioambiental, el auge del algodón transgénico, el cáncer cerebral por los pesticidas usados, la contaminación de la aguas, son «solo» algunos de los vértices del voraz entramado tras un pantalón vendido en cualquier ciudad con un poder adquisitivo medio.

Y el mundo cayó en la cuenta

¿Recuerda la tragedia de Rana Plaza? Aquel edificio en Bangladesh que alojaba al menos siete fábricas de confección de la ropa que nos ponemos aquí, amenazaba con derrumbarse; pero para los jefes, no fue motivo suficiente para no poner a trabajar a las empeladas el 24 de abril de 2013 por menos de tres euros al día.

Más de 1.1oo muertos, la mayoría mujeres, quedaron entre las viejas máquinas de coser, los miles de metros de tela hecha con algodón transgénico y las etiquetas de los grupos de ropa más famosos del mundo.

Pobres jugando a ser ricos

Nos impresionó el comentario del gerente italiano diciendo que las cosas que de verdad necesitamos (educación, sanidad o una casa) son realmente muy caras, pero nos hacen pensar que tenemos dinero poniendo la ropa a 10€ a costa de la vida de quienes la cosen.

Pero a Occidente le da igual. La gente se ha creído que si consume es feliz; que su buen rollo depende de un nuevo conjunto, dos pares de zapatos o tres pares de pantalones. La moda rápida, fast fashion, es lo que vemos en nuestras calles e incentivamos todos los días. Estrenar un vestido cada tres meses no es suficiente, para estar guapa hay que comprarse uno cada fin de semana.

El director también nos muestra las otras tendencias dentro del mundo de la moda. Ropa hecha con algodón orgánico, confeccionada en talleres con la garantía de Comercio Justo, y distribuida a una escala normal; no hace falta vender en todas y cada una de las ciudades, no hace falta sacar una nueva colección cada semana.

¿Dispuesto a ser consecuente?

Después de ver el documental, sabrá el auténtico precio de la ropa que se pone y por tanto podrá decidir si quiere contribuir a mantener ese modelo insostenible o seguir comprando como clave de su felicidad a costa de la sangre de otros.

El movimiento español Knowcoster lleva ya años intentando concienciar a la gente de que cada vez que compra, vota por el sistema que quiere mantener. Pinche en el enlace para cambiar el mundo un poco cada día.

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